- SESIONES -

Algo dentro de ti ya sabe que quiere algo diferente

Quizá no puedes nombrarlo todavía. Quizá lo que sientes es confusión, cansancio, o la sensación de estar viviendo una vida que no termina de ser del todo tuya. En esta página explicamos, con palabras sencillas, con qué trabajamos y cómo. Para que puedas elegir desde la comprensión, no desde la urgencia.

EL PUNTO DE PARTIDA

TeRapiA

Para cuando algo duele y no sabes bien qué.

Imagina que tu mundo interno es una habitación. Puede estar desordenada, llena de cosas que no sabes dónde poner, o con puertas que llevan tiempo sin abrirse. La terapia te acompaña a entrar en esa habitación con calma, sin prisa y sin juicio.

Te ayuda a entender tu historia: lo que te ha pasado, cómo te ha marcado, qué patrones repites sin darte cuenta. Y desde ahí, a recuperar un equilibrio que quizá llevas tiempo sin sentir.

Es como ordenar una habitación que llevas años evitando. No porque esté «mal», sino porque lleva tiempo sin recibir atención.

Reparar heridas emocionales

TerapiA transpersonaL

No solo qué te pasa… sino quién eres mientras te pasA

La terapia transpersonal hace todo lo que hace la terapia clásica. Y luego va un paso más adentro.

No solo pregunta «¿qué te está pasando?», sino «¿quién eres tú mientras te pasa?». Porque hay una parte de ti que observa, que puede estar en medio del caos y aun así saber que es más que ese caos. Esa parte existe. Y con ella se puede trabajar.

Aquí no eres solo tu historia. Eres también una conciencia capaz de observar esa historia, comprenderla e integrarla.

Misma habitación, pero descubres que no solo vives en ella: también eres quien puede observarla entera desde una perspectiva más amplia.

El movimiento de cada día

CrecimieNto personaL

Conocerte de verdad para vivir con más coherencia

El crecimiento personal no es un destino al que se llega. Es lo que ocurre cuando empiezas a prestarte atención de verdad.

Cuando te observas sin juzgarte. Cuando dices «aquí reacciono así… ¿por qué?» y te quedas con la pregunta en lugar de huir de ella. Cuando reconoces lo que sientes, lo que evitas, lo que sostienes por costumbre o por miedo.

Esa mirada honesta abre espacio. Y en ese espacio, las cosas empiezan a cambiar: no porque te esfuerces más, sino porque te entiendes mejor.

No elimina los problemas. Pero cambia radicalmente cómo los vives.

Como ir al gimnasio, pero para tu mundo interno. No para convertirte en otra persona, sino para conocer mejor a la que ya eres.

La dimensión más amplia

Espiritualidad

Sin religión. Sin dogma. Solo presencia

Cuando hablamos de espiritualidad aquí, no hablamos de religión, ni de creencias, ni de rituales. No tienes que creer en nada concreto.

Hablamos de algo mucho más sencillo: la experiencia de que eres más que tus pensamientos. Que hay algo en ti capaz de observar todo lo que te pasa sin desaparecer en ello. Un centro. Una presencia. Un lugar desde el que puedes estar, incluso cuando todo lo demás se mueve.

Eso es la espiritualidad en este contexto: aprender a habitarte desde ese lugar.

No eres la tormenta. Eres también el cielo por el que la tormenta pasa.

CuaNdo las tres se encuentraN

Cada una actúa desde un lugar diferente. Las tres, juntas, crean algo que ninguna logra sola.

terapia

Te ordena. Entiende tu historia y repara lo que duele

Crecimiento personal

Te desarrolla. Cambia cómo respondes en el día a día.

Espiritualidad

Te amplía. Abre una perspectiva más grande de quien eres.

Integradas, no se trata de mejorar una parte de ti. Se trata de empezar a habitarte por entero: con historia, con conciencia y con profundidad. La vida deja de vivirse solo desde la reacción y empieza a vivirse desde la presencia.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que tener un problema grave para venir?

No. Muchas personas llegan en un momento de crisis. Otras llegan simplemente porque sienten que quieren vivir con más conciencia, o que algo en ellas pide más espacio. Las dos razones son válidas.

Tiene puntos en común: escucha, comprensión, trabajo con emociones. La diferencia es que aquí no solo trabajamos con tu historia, sino también con quien eres más allá de ella.

Perfecto. No hace falta serlo. La espiritualidad aquí no pide creer en nada. Solo estar en disposición de observarte con honestidad. El resto llega solo.

 

Formas de trabajar conmigo

Tres formas de trabajar conmigo. Todas parten del mismo lugar: tú, tal como llegas.

1 · individual

Terapia individual transpersonal

Sesiones uno a uno, online o presenciales, para atravesar lo que estás viviendo: duelos, rupturas, patrones que se repiten, historias familiares que pesan, decisiones que no llegan.

Trabajamos con tu historia y con quien eres debajo de ella. Según lo que tu proceso necesite, empleo distintas herramientas que he integrado a lo largo de más de veinte años: psicogenealogía, técnicas de respiración, regresiones, hipnosis terapéutica, relajación profunda. Ninguna es un fin en sí misma. Todas están al servicio de una sola cosa: que te encuentres.

2 · Sonido

Terapia de Sonido

Hay momentos en los que hablar no ayuda. Has contado tu historia tantas veces que ya te la sabes de memoria, y sin embargo el nudo sigue ahí: en el pecho, en el estómago, en esa tensión que no se va ni durmiendo.

La Terapia de Sonido trabaja por otro camino. Te tumbas, cierras los ojos, y los cuencos tibetanos empiezan a sonar cerca de tu cuerpo. No tienes que hacer nada ni entender nada. El sonido y su vibración hacen el trabajo: el cuerpo se afloja, la mente baja el volumen, y aparece un descanso que muchas personas describen como el primero en años.

Es un acompañamiento al bienestar: complementa cualquier tratamiento médico o psicológico, no lo sustituye. Sesiones individuales presenciales en A Coruña, de una hora aproximada.

3 · Reiki

Reiki

Hay un descanso que no se alcanza durmiendo. Llega cuando, por fin, no tienes que sostener nada — porque alguien sostiene el espacio por ti.

El Reiki es una práctica de imposición de manos, suave y en silencio. Te tumbas, cierras los ojos, y mis manos se posan con delicadeza en distintos puntos del cuerpo. No hay que hacer nada. Solo recibir — que es, para muchas personas, lo que más cuesta y lo que más alivia.

Lo que ocurre entonces es difícil de contar y muy fácil de reconocer: el cuerpo se aquieta, la mente deja de defenderse, y aparece una calma que no es solo física. Muchas personas salen de la sesión con la sensación de haber estado un rato en un lugar más hondo que el descanso — más cerca de sí mismas. La conciencia no se esfuerza: se eleva sola cuando el ruido baja.

Sesiones individuales presenciales en A Coruña, de una hora aproximada.

Si lo que buscas es formarte en Reiki, esa formación la imparto exclusivamente en los Retiros Residenciales. Escríbeme para conocer las próximas fechas.

Cómo trabajamos

Online por videollamada — acompaño a personas de Europa, Canadá, Estados Unidos, Centroamérica y Latinoamérica, adaptando el horario a tu zona — o presencialmente en A Coruña. Primera conversación sin compromiso: me cuentas qué te trae, y vemos si puedo acompañarte.

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